julia otxoa

Como todas las noches El domador metió su cabeza en las fauces del león y oyó como todas las noches que el león le decía , no te vayas no me dejes otra vez. Julia Otxoa

En medio de la niebla,

el encendido pecho amarillo de un herrerillo

nos ilumina.

Julia Otxoa

Ministerio El hombre esperó sentado junto a su maleta a que el ministro pudiera recibirlo, transcurrió mas de una hora, en un momento dado ,hundió suavemente la cabeza en su pecho y se durmió. Cuando despertó abrió la maleta sacó de ella un disfraz barato de hombre prehistórico, y se volvió a sentar, el efecto fue inmediato, al poco tiempo le recibió el ministro disfrazado a su vez de chino mandarín. Julia Otxoa

También la libélula y la lagartija como El Quijote o Hamlet son páginas del libro prodigioso del universo.

Julia Otxoa

El orador Tan entusiasmadas escuchaban aquellas gentes el encendido discurso de aquel vociferante orador, que incluso cuando éste cambió sus apasionadas palabras por ladridos, siguieron aplaudiendo fervorosamente. Julia Otxoa
Duda el pájaro y dudando mas asciende Julia Otxoa
Alfabeto del mar
Nacimiento de huevo ilustrado
La luz del otoño
Por la Memoria Histórica y contra el olvido
Las del alba serían
Éste fue un poema visual que realicé para una campaña en pro de la educación para Amnistia Internacional
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